La Restauruación del Tabernáculo de David
Por Kevin Grim, Director de la Casa de Oración, Amistad de Puebla
Entre las cosas que el Espíritu Santo está hablando a la Iglesia el día de hoy, es de la restauración del Tabernáculo de David. En el libro de Amós, escrito aproximadamente 800 años antes de Cristo, encontramos la palabra profética sobre este tema. En el capítulo 9 versículo 11 leemos: “ En aquel día yo levantaré el tabernáculo de David y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado .
También en Hechos 15:16 dice: “ Después de esto volveré y reedificaré el Tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar.” Entre otros lugares en la Biblia encontramos en los capítulos 15, 16 y 25 de Primera de Crónicas la estructura del Tabernáculo de David donde vemos a más de 38,000 personas involucradas. Lo más relevante es que había adoración y oración las 24 horas de día sin parar por aproximadamente 33 años, reflejando lo que sucede delante del trono de Dios según leemos en Apocalipsis capítulos 4 y 5. Apocalipsis 5:8 nos habla de arpas que representan la adoración, y copas de oro llenas de incienso que son las oraciones de los santos . Es evidente que a Dios le gusta habitar donde hay adoración y oración. De alguna manera, a David le fue dada esta revelación y él “creó” un ambiente semejante en Jerusalén y ciertamente la presencia, la gloria de Dios se manifestó en aquel lugar, extendiéndose sobre la ciudad y la nación. La prueba se ve en el hecho histórico de que David extendió el reino de Israel hasta poseer toda la tierra prometida a Moisés y a Josué, cosa que ellos no pudieron hacer. La presencia de Dios iba delante de David y su ejército de tal manera que ningún enemigo pudo hacerles frente.
En la actualidad podemos ver claramente un nuevo despertar en la adoración y la oración, intercesión, guerra espiritual en general y específicamente en “Casas de Oración” que sencillamente es un término moderno para describir el Tabernáculo de David. George Otis Jr. dice que en el año 2000 ya había 180 millones de cristianos a nivel mundial orando por avivamiento global y el cumplimiento de la Gran Comisión. De estos 180 millones, 20 millones reportaron que la intercesión es su llamado principal. En Kansas City, Missouri, EUA, hay una Casa de Oración con más de 400 levitas e intercesores que llevan adorando y orando 24 horas al día sin parar más de cuatro años. Aquí en México, en este año, han habido eventos como “Adoradores” en cuatro ciudades, “Encuentro 2003” en Irapuato, Gto., “El Llamado” en Chihuahua, Chih., y otros con miles de personas adorando y clamando a Dios por esta nación mexicana. En los últimos dos años, mi esposa y yo, hemos inaugurado más que una docena de Casas de Oración en distintas ciudades en México y actualmente dirigimos una Casa de Oración con más de 1,000 personas adorando y orando por más de 60 horas cada semana. Creemos que se están cumpliendo estas profecías de Amós y de los Hechos delante de nuestros ojos.
Aparte de las bendiciones obvias que vemos en la vida de David e Israel, con sus implicaciones para la Iglesia hoy en cuanto a la victoria sobre nuestros enemigos para poseer la herencia que Dios nos ha dado, es importante ver las Casas de Oración (la restauración del Tabernáculo de David) en el contexto de la vida cotidiana de la Iglesia local. Creemos que tiene que ver con ser un “odre nuevo”, no solamente para unos cuantos intercesores y levitas, sino para toda la Iglesia donde todos podemos encontrarnos con nuestro Dios entrando en una intimidad creciente con Él. Allí en Su presencia nuestros corazones se unirán con el Suyo, encendiéndonos con pasión para con Él y para con los demás, restaurando el primer Gran Mandamiento al primer lugar (Mt 22: 37-39). Amós 9:12 y Hechos 16:16, nos señalan claramente el fin de esta mayor intimidad de la Iglesia con su Dios, que es el alcanzar a todas las naciones, el resto de los hombres y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre.
Qué Dios nos ayude a entender los tiempos en cuanto al cumplimiento de estas palabras proféticas en su Iglesia el día de hoy.
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